Publicado el 14/04/2026

Preludio 2

La adolescencia representa una etapa de «delicada transición» para el sujeto. Durante este período, el adolescente se ve enfrentado a una serie de transformaciones que condicionarán su lugar en la sociedad como sujeto adulto.

A pesar de cierta concepción de la adolescencia en términos de una marcada vitalidad y de una potencia casi desbordante, tal como resaltaba Freud hace ya más de un siglo1, este período de transición está marcado por un duelo: algo muere en el adolescente. La irrupción del goce sexual, el encuentro con el otro sexo y la caída del Otro parental idealizado, propios de la adolescencia, apremian al sujeto a abandonar antiguas identificaciones infantiles para dar paso a una nueva posición ante el Otro, ante su goce y ante su cuerpo. El adolescente, por lo tanto, debe construir —desde su fantasma—, nuevas formas de anudar lo real, valiéndose de los enunciados e ideales que ofrece la cultura.

En este contexto, cabe preguntarse: ¿qué herramientas aporta la cultura actual para esta transición? ¿De qué manera inciden las dinámicas de hiperconectividad, hipervirtualidad e inmediatez que han traído consigo el avance tecnológico de las últimas décadas?

Como una primera pincelada a este cuestionamiento nos remitimos al (falso) discurso capitalista de Lacan2:

A través de la inversión de elementos del discurso del amo, Lacan resalta cómo el capitalismo pervierte el lazo social en aras de un circuito irrefrenable de goce. En el esquema del discurso capitalista, Lacan anula la barrera ente la producción —el objeto *a*— y el agente —el sujeto barrado—, subrayando la manera en que este sistema económico-social incita al sujeto a buscar su goce en los objetos de consumo  —los gadgets que dispone el mercado— sin el paso por el significante, es decir, franqueando al Otro.

En este contexto, donde los productos tecnológicos y digitales se gestan en la lógica capitalista, cabe preguntarse: ¿acaso se cumple la promesa de conexión que promovía la introducción de las redes sociales? ¿De qué tipo de lazo se trata —uno entre el sujeto y un Otro singular (con un deseo propio, un cuerpo, un goce)— o bien el del sujeto enfrentado con su propio ideal reflejado en la pantalla, atrapado en el circuito de goce que estructura el (falso) discurso capitalista?

Notas

1 Freud, Sigmund. Contribuciones para un debate sobre el suicidio. En J. Strachey, Obras completas, Volumen 11. Buenos Aires : Amorrortu, 2012.

2 Lacan, Jacques. Seminario XI. Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Buenos Aires : Paidós, 2008.