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«Mi padre es una mujer ¿cómo voy a arreglarmelas con eso?»
Además de las demandas de cambio de sexo en esta época que denominamos «Trans», también hoy, acuden a consulta niños y adolescentes cuyos padres han pasado por una transición o destransición.
Frente a estas demandas podemos hacernos las siguientes preguntas ¿Hay o no hay una articulación entre el cambio de sexo y la función materna o paterna? ¿Y los hijos como viven dicho cambio? ¿Cada cual se las va arreglar a su manera? ¿Tendrá incidencias en la constitución subjetiva del hijo o hija?¿Habrá particularidades en la posición subjectiva del padre o de la madre? Quizás no sin síntomas…
Voy a presentar a una adolescente de 14 años que llamaré Janira, cuyo padre ha efectuado un cambio de sexo a mujer, desde hace 1 año antes de consultar. Los padres están separados desde hace 3 años, la madre convive con una mujer.
Presenta una sintomatología muy variada: tiene enuresis nocturna, se hace cortes en los brazos y presenta crisis de angustia muy fuerte que ha necesitado medicamentos antes de consultar a la psicoanalista.
Anteriormente a los 11 años estuvo en tratamiento psicológico dos años por insomnio y por cortes en el cuerpo por qué no aceptaba ni la separación ni la convivencia de su madre con una mujer.
En esa época efectuó dos pasajes al acto: descubrió unas notas de amor entre su madre y la amiga, las rompió y las quemó, y empezó a querer dormir con la madre para evitar que la pareja durmiera junta. A los 13 años que ya aparece más adaptada a la convivencia, su padre que acababa de recuperarse de una depresión le informa que iniciara un proceso «trans» con todas sus consecuencias.
Janira me dice que «al principio no era consciente de eso pero con el tiempo fui viendo la imagen de mi padre vestido de mujer y empecé a angustiarme». Tenía vergüenza que sus compañeros de clase y profesores la vieran con él o ella porque su padre tiene otro nombre femenino. Acude a consulta para poder saber y encontrar respuestas al deseo de la madre y del padre, y sobretodo Janira se pregunta cómo orientar su propia sexualidad
En relación a los padres, una pareja muy peculiar, acuden juntos a consulta. Intentan minimizar lo que puede sentir la chica. Los dos están en una posición narcisista, cada uno intentaba resolver sus conflictos en relación a sus modalidades de goce. ¿Que nos dicen los padres?
La madre, antigua alcohólica desde la adolescencia, continuaba casada anestesiándose para poder relacionarse con hombres. Entre ellos, escogió al padre de Janira por tener rasgos femeninos. Cuando conoció a su actual compañera, se dio cuenta que debía afrontar su amor por las mujeres y desde entonces lo hace con cierta ambivalencia que transmite a su hija.
El padre, siempre preocupado en no dar una imagen femenina, siempre acentuaba sus caracteres masculinos, sobre todo en la rivalidad y competitividad en el trabajo y en los deportes. Después de la depresión que paso durante la separación de su mujer, empezó a desear una nueva vida y un cambio de sexo. Según él sus deseos desde pequeño era ser una mujer, se disfrazaba con la ropa de su madre y su hermana.
¿Qué incidencias particulares pueden estas nuevas familias crear en sus hijos en el momento tan crucial de la pubertad, abierto a todas las posibilidades?
Uno de los desafíos de las metamorfosis de la pubertad o del despertar de la primavera es también la emergencia en el cuerpo de una llamada a colocarse del lado hombre o del lado mujer. ¿Cómo se sabe que es un chico o una chica o un trans se pregunta Janira y además que tiene otras posibilidades no binaria, cis. Y cuál será su elección de objeto sexual? Bisexual, queer, homo, hetero. «Esto es un caos» repite.
Nos muestra su dificultad en las identificaciones, con el modelo plural del discurso social actual y el de la pareja parental.
En las entrevistas preliminares, trae una serie de sueños:
- Sueños de su madre haciendo el amor con diferentes hombres que son cantantes famosos: Alejandro Sanz, Pablo Alborán, Rels B, La oreja de Van Gogh. Son apreciados por su madre y ella. Busca un hombre para su madre. Le falta, me dice le falta un hombre.
- Luego un sueño con su padre, la venia a buscar y ella se pone contenta porque lo sueña como era antes un hombre. Pero en el sueño el padre le hace confidencias sobre sus amores y ella se despierta angustiada. Asocia que ahora su padre no tiene la misma voz y no siente que sea su padre, es Otro.
- En otro momento de la cura produce algún sueño relacionado con la procreación: va a ver a dos amigas en una clínica porque sus madres han tenido cada una un hijo. Ella les lleva regalos. «Que lástima, yo no podré tener hermanos». Al preguntarle él porque, me responde difícilmente con estos padres que me han dejado sola, sin posibilidad de tener hermanos. La pareja de amigas, protege de las preguntas que angustian. ¿Cómo encontrar el Otro sexo? ¿Cómo pueden encontrarse los cuerpos? ¿Cómo hacer lazo social?
- En un sueño venían hombres con gafas oscuras y en coche negro y la secuestraban y pedían dinero por ella. Dos preguntas aparecen en el sueño ¿Quien me salvará? ¿Qué soy yo para ellos? Siente que la han dejado caer la pareja parental y que va a la deriva… Cuestiona las funciones madre y padre…
- En otro momento más adelante en la cura trae un sueño ambivalente con chicos: sueño de persecución, de chicos que no conocía y que querían hacerle daño, le intentaban dar golpes con palos. Ella huía y se encontraba con dos chicos de la clase y le salvan. Asocia que en esos momentos le interesa uno de los chicos con el que soñó y quiere decírselo. Parece una insistencia en buscar chicos como intentando en su posición subjetiva dar una respuesta a ¿qué es una mujer? no hacer como sus amigas que manifiestan ser bisexuales o no binarias. Algo se le hace insoportable no quiere ser comparada con la pareja parental.
Janira no entiende porque su madre ha hecho el acto de escoger a una mujer. La incomprensión del sujeto frente a la respuesta del acto de la madre nos conduce a una cuestión muy importante en cuanto a su posición subjetiva. Su madre se equivoca. Algo de lo insoportable para ella que su madre elija como partenaire una mujer. Ella se interroga sobre ¿Qué quiere una mujer? ¿Cual será su respuesta singular?
Podríamos quizá localizar el acto del analista, cuando recibe a un adolescente, como el propósito de crear las condiciones de emergencia de una palabra a partir de los significantes que dispone, ya vengan del sujeto o del Otro.
¿Qué retos para el adolescente, qué consecuencias? Sujeto hablante siempre tomado por sorpresa en su encuentro con lo real de la sexualidad. La sexualidad más que hacer sentido, hace «agujero en lo real».
¿Cómo pasar a la invención? Muchas veces, puede ir haciendo construcciones. A menudo están hechas con certezas, con un poco de todo, son vacilantes. Estas construcciones nos cuestionan y nos molestan Y hay obertura de respuestas nuevas a la imposibilidad del encuentro sexual. Y particularmente el fantasma que el sujeto ha construido en su infancia, será puesto a prueba en la pubertad-adolescencia.
.Para Lacan el padre y la madre serán pensados como función, respectivamente función de nominación, en tanto su nombre sea el vector de la encarnación de la ley en el deseo y función de cuidados en tanto estos lleven la marca de un interés particularizado.
Y a partir del agujero que esencialmente le constituye, cada sujeto podrá y deberá inventarse un padre, o bien un sinthome.
La cura de Janira prosigue.